Poeta y músico nacido en 1968 en La Plata, donde reside actualmente. En 1999 publica Ningún Lugar (Ediciones del Canto Rodado, Mendoza), en 2005 es incluido en la antología Nacer (Editorial Lumen, Barcelona) y en 2006 publica Gato barcino (Editorial Lumen, Barcelona).
Gonzalo Salvador dijo de Eduardo Rezzano a propósito de Gato Barcino que "su estilo, por lo demás, es inclasificable. Lamento traicionar el objeto primario de una reseña literaria, pero no trataré de describirlo. Me limito a constatar que presenta esa facilidad que delata a los buenos artistas".
Tres poemas inéditos
La labor del poeta no sería tanto la de decir sino la de darle vida a su obra cheap luxury replica handbags y lograr que sea ella quien hable, aunque con el lenguaje ininteligible de los locos. En mi breve caso, quizá poco digno de mención, más allá de mis discutibles aciertos al respecto, la poesía me pone en un camino que nunca es de regreso costumi cosplay anime y me abre una puerta a la intemperie, que me permite despojarme no sólo de quien no soy sino también del que vengo siendo. La poesía se ha vuelto para mí una actitud de vida aun cuando se hable de la muerte, una manera de habitar el mundo haciéndolo habitable, un acelerador de partículas para acabar con el juicio de Dios.
En estos tres poemas que elegí para compartir, uno de ellos integrante de un poemario llamado Caligrafía, probablemente mi próximo libro a editarse, aparece la noche como el escenario donde las certezas se desdibujan en favor de realidades más inverosímiles, realidades que no podrían tomar cuerpo a la luz del día.
Eduardo Rezzano
Una cucaracha
me tocó el brazo
y mi gesto lo dijo todo
Me preguntó ¿tanto asco
te doy? y me ofreció
la mitad de su chicle
Acaricié su dorso
que no emitía música
y pensé
si fueras un grillo qué
clase de conversación
estaríamos teniendo
"Aprovechando el silencio
volaré como una mosca
de ojos negros
facetados pero negros"
dijo el hipopótamo en
su último estertor
Será honrado con fanfarrias
o percusión oriental
en procesión interminable
y festiva
Será troceado y habrá
para todos menos
para el ciempiés
ocupado en traer
los ecos del pasado
los pasos perdidos
de la noche
El metro de Barcelona
está atestado de vampiros
pero de vampiros ascetas
rigurosos en su ayuno
Practican con fruición
la higiene del alma
aun sin alma
Los hombres-lobos y
los osos grises disputan
por la sangre y la miel
-néctar de las adolescentes-
en el monte Carmelo
y los carneros rojos de
Voltaire
están siempre lejos
siempre a tiro de piedra