Luis Mu�oz
La poesía de Luis Muñoz (Granada, 1966) marca una trayectoria de progresivo ahondamiento en los múltiples significados de la experiencia cotidiana, tantas veces contradictorios. Sus poemas brotan como espontáneas reflexiones sobre el valor que cada acontecimiento tiene en su vida personal. Y la espontaneidad, que es, en realidad, el resultado de un paciente trabajo creador, se refleja en los muy diversos tonos de sus poemas (narrativo-elegíacos, meditativos, metapoéticos, descriptivos, celebrativos), así como en una simbología tan cotidiana como ingenua, donde las imágenes más elevadas contrastan con los elementos más comunes o intrascendentes. Su mundo poético, aunque complejo y profundo, conserva siempre la frescura de lo recién mirado o sentido, y de lo que, por tanto, aún no ha podido ser expresado definitivamente.
Hasta el momento ha publicado los libros Septiembre (1991), Manzanas amarillas (1995), El apetito (1998), Correspondencias (2001) y Querido silencio (2006). En 2005 apareció, en la editorial Visor, el volumen titulado Limpiar pescado. Poesía reunida (1991-2005).
Tres poemas del mar
1
El mar, tan amarillo ahora
como un campo de trigo.
Ayer, un huerto de lechugas.
El otro día, todo carne picada,
venturosa y humilde
sobre una bandeja.
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2
Quedan pocas barcas
de madera.
Hay algunas de fibra de vidrio
con resina,
hay motos de agua
que brillan como antorchas
y dulces parapentes
que cabalgan el cielo.
3
Cuando mueven arena
para llenar la nueva playa
—grandes dunas como café molido,
tripas al aire—,
el agua turbia es
un modo de protesta.
Las olas rompen mal,
tres y cuatro veces.
El sol pasa su rulo blanco
trabajoso.
El viento se rearma.