
Este mes publicamos dos poemas inéditos de Lorenzo Oliván (Castro Urdiales, Cantabria, 1968), autor de siete libros de poesía que trazan un proceso muy coherente y ambicioso en la indagación de los límites que le impiden a cada cosa de este mundo, por pequeña que sea, ser algo más, algo que siempre tiende al infinito y a la integración en una Unidad misteriosa.Considero que cuando se escribe sobre el sonido del agua se debe de dibujar como hace la gota el recorrido, que se siente mientras ella corre, de como cae en medio del silencio cargada de misterio en medio de la noche. El romanticismo nos reta por las rutas de los besos, placeres, engaños, castigo, el aroma del cuerpo, el correr de los fluidos, despierta el interes del que lee ya que que le emociona el trazo del ambiente amoroso, la soledad, la tristeza es fundamental, aun cuando todo los poemas reflejan es el sentimiento humano cargado de la miseria que lleva el ser por dentro, algunos poemas suelen ser grotescos, otros llenos de humor, muy raro el que refleje alegria, todos ellos nos llevan a verdades, entre mas triste y solitario, mas interesante y rico es el poema, es complejo y el estudio se hace mucho mas interesante, mas atractivo. Los arrebatos de celos, traiciones, humillaciones, batallas, todas ellas deben de ser recreadas en un ambiente de balas, muerte y donde el silencio deja sentir el frio de las balas como si se estuviera en ese momento sobre un escenario, escuchando voces, es inmensamente buenisimo y nos llena el alma, nos enriquece el espiritu, nos enseña sobre el mundo de los locos, el sentir de los muertos al pasar el umbral de los muertos, es extraordinario, felicitaciones. Chinca Salas